Mitos y verdades sobre la lipoescultura: lo que debes saber antes de decidir
«Sirve para bajar de peso», «es muy dolorosa», «la grasa vuelve a los pocos meses»: alrededor de la lipoescultura circulan muchas ideas que generan dudas y, en algunos casos, miedo a dar el paso. Aquí separamos los mitos de la realidad, con información clara para que tomes una decisión informada.
Mito: «La lipoescultura es un método para bajar de peso»
Realidad: la lipoescultura no está diseñada para perder peso, sino para eliminar grasa localizada resistente a la dieta y el ejercicio, y así definir el contorno corporal. Los mejores candidatos son personas con peso estable, cercano a su peso ideal, que buscan moldear zonas específicas.
Mito: «La grasa eliminada vuelve a aparecer»
Realidad: las células de grasa retiradas durante la cirugía no regresan. Sin embargo, si la persona sube de peso de forma significativa después del procedimiento, puede acumular grasa en otras zonas del cuerpo que no fueron tratadas. Mantener un peso estable es clave para conservar los resultados a largo plazo.
Mito: «Es un procedimiento muy doloroso»
Realidad: la cirugía se realiza bajo anestesia, por lo que no se siente dolor durante el procedimiento. En la recuperación es normal cierta molestia e inflamación, generalmente manejable con analgésicos indicados por la cirujana, y que disminuye de forma progresiva en los primeros días.
Mito: «Deja la piel floja o con hoyuelos»
Realidad: cuando el procedimiento es realizado por un cirujano con experiencia, utilizando la técnica adecuada según el tipo de piel del paciente, el resultado busca precisamente un contorno liso y natural. La calidad de la piel antes de la cirugía y el uso correcto de la faja compresiva durante la recuperación influyen directamente en el resultado final.
Mito: «Cualquier persona con sobrepeso es candidata»
Realidad: los mejores candidatos son personas con un peso relativamente estable y grasa localizada específica, no personas que buscan una reducción de peso general. Para pacientes con sobrepeso significativo, suele recomendarse primero un proceso de pérdida de peso antes de considerar la lipoescultura.
Mito: «Los resultados se ven inmediatamente después de la cirugía»
Realidad: aunque se nota un cambio desde los primeros días, el resultado definitivo se aprecia recién entre el tercer y sexto mes, una vez que la inflamación cede por completo y la piel termina de adaptarse al nuevo contorno.
Preguntas frecuentes
¿La lipoescultura es segura?
Cuando se realiza en un entorno adecuado, por un cirujano plástico certificado y tras una evaluación médica completa, es un procedimiento seguro con un perfil de riesgo bien conocido.
¿Deja cicatrices visibles?
Las incisiones utilizadas son muy pequeñas y se ubican estratégicamente en zonas poco visibles, por lo que las cicatrices resultantes suelen ser mínimas.
¿Sirve para tratar la celulitis?
No directamente. La lipoescultura trata grasa localizada, pero la celulitis tiene un origen distinto (relacionado con el tejido conectivo) y requiere otros tipos de tratamiento.
¿Tienes dudas sobre si la lipoescultura es para ti?
La Dra. Miriela Hernández, cirujana plástica en Quito con más de 16 años de experiencia y más de 4.200 cirugías realizadas, resuelve tus dudas con información clara y realista sobre tu caso.
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